sábado, 22 de agosto de 2026

XX - Decisiones y Otra Vez Solo

Estaba en mis intenciones el emprender por mí mismo. A partir del hecho de perder una oportunidad como tal. Seis meses después, vi un anuncio de renta de oficinas y lo consideré una señal. Así que llamé a mi socio y le comuniqué mi decisión de separarme de la empresa por motivos personales. Y claro, el tema de ser considerado un competidor para con la empresa que me abrió las puertas; no venía muy al caso porque vería tanto hardware como software.

- Este negocio es muy difícil de iniciar.- Me exhortaba Igor mientras sostenía un cigarrillo.
- Precisamente, tengo planes de iniciar uno pero de manera diferente.- Defendí mi posición luego de toser por el humo.
-¿Te llevarás a Natassja a tu proyect?- Fue la última pregunta de mi socio
- Nunca pasó por mi mente. Tiene mucho por aprender aquí; y quien sabe sea algún dia la nueva CEO.- Concluí.

En el proceso de la aceptación de mi renuncia, volví a entablar contactos con varios de los clientes con que no se concretaron contratos por insuficiencias técnicas, e identificar si había oportunidades. Siempre las ha habido, pero el tema de que te vean como un competidor más; implicaba posponer algunas iniciativas. Pero eso no dudaría mucho. Ya la decisión estaba tomada.

Sólo que esta vez me encontraría solo. Y estaba claro, tendría que ir recobrando la confianza de mis anteriores clientes, hacerme un nombre y producir. Producir todo lo necesario para que el proyecto no sólo se desarrolle, sino que también pueda multiplicarse. En ese sentido me limité a colocar avisos de pasantesy finalmennte preguntar aquello de la renta de la oficina. Paradójicamente suena la radio, y en la introducción de la canción vuelvo a escuchar su voz. "Creo que no estaré sólo en esto"

Mundo Prepago

Un desperfecto mecánico, nos pasa a cualquiera. A cualquiera que tenga un auto por lo general. Pero el no saber corresponder a tal situación y específicamente para el caso de Raquel, que manejaba el auto de su novio, un bmw convertible; resultaba tenaz como ella solía expresarse. El punto es que ante la emergencia, su triste realidad de que el equipo que poseía en territorio nacional prestado; no tenía saldo de llamada. Empero cinco minutos antes, sus decenas de miles de seguidores se iban enterando que en su poder tenían dicho monstruo circulando.

Mauro, acaba de recibir una recarga. Había pulsado por error un video de facebook que le consumió sus datos y que el podría necesitar ante una emergencia; como el saber llegar de un punto a otro o ubicar calles para cuando haga auxilio mecánico. Su hija menor de treinta años, nunca está pendiente de él, que es lo mismo decir que sólo lo texteaba por el aplicativo y le daba eventualmente una que otra recarga virtual.  

En los ojos de Brenda, hay signos y símbolos de que ella es un encanto. Y claro, viene también conservando su tercio de beca en el instituto que le permitirá convertirse en la publicista que tanto anhela, pero el tener que unirse por videollamada al aplicativo; le originó eso de perder sus datos y que es lo mismo de andar sin brújula social. Pero eso no lo sabían sus amigos.

Por eso cuando Brenda que seguía en redes a su admirada Raquel, se enteró de la opulenta vida y de los autos de lujo. Anheló primeramente tener un equipo con mejor resolución para las fotos. Empero Raquel, la carismática ex miss de algun distrito y que se hizo afamada por sus reels; sólo tenía en mente ubicar a un llantero que le solucionara su vida; como Mauro. Cuando lo encontró, le solicitó a este que reprodujera un video de un canal muy difundido sobre la forma de extraer el precinto de seguridad del aro del bendito bmw. Y Mauro se preguntaría ¿Pero por qué no lo reproduce ella, si tiene más plata?

jueves, 13 de agosto de 2026

XIX - La Situación y el Premio

Si no resolvía el dilema, no se me estaba permitido asistir al concierto. Claro, eso nadie lo sabía. Sólo yo. Así que la situación me obligó enfrascarme en una tarea de bits and bytes que implicaban probar tarjetas que accionarían un conjunto de alarmas de seguridad. Y que para esa época era todo un boom. Así que mi intución y proyección fue por ahí.

El pedido fue hecho por una empresa proveniente de Ukrania. Llamaron por la tarde del sábado. Nadie trabajaba con excepción de mi, así que levanté ese aparato analógico al que tenía costumbre Natassja de asistir; y desde luego que accedí a seguir el diálogo y las anotaciones. Entonces le di el número móvil de mi socio. Esperando que se concretara el trabajo imagine el hecho de interactuar con máquinas.

Ello era lo esperado después de todo. Entenderme o hacerme entender con esos bichos gigantes que circulaban silicio y cableados. Eso era todo. Llegar a eso. Me hacía feliz el sólo pensar. Que llegaría al lunes y que tendría ese reto en  mi mente y en mí otra vez. Así que tenía que esperar. Pero en todo ese trance, también estaba la expectativa de que nuestro CEO tuviera la visión que ameritaba estas situaciones. Pero no fue así.

La mañana previa a la oferta de Natassja, del concierto y eso, comenzó a alardear de que mandó a rodar a unos foráneos que querían robots. Yo sabía que se trataba de la oportunidad de negocio. Que ya no sería. Sólo indiqué que la decisión parecía precipitada, Y claro, porque yo soy precipitado, Bueno, me hubiera gustado contribuir, Si tienes el tiempo lo puedes evaluar; hazlo. Y claro, sospecho que ese argumento de la integración fue una especie de paños fríos. Pero yo, yo tenía que ir resolviendo ese eventual requerimiento. El resto estaría en el celular de mi socio. Registro de llamadas entrantes para ser más. específicos.

Flores para Drusila

Nadie imagino que regresaría. Allá en Perú las cosas le iban súper de bien. Había emprendido muchos negocios, repartía pasteles. Hacía indrives. Y sabe Dios qué más, qué nos importa; pero estaba bien. Es decir, imaginarla atrapada entre escombros y abrazando a sus sobrinos. No se nos pasó por la mente. Ella no tenía que hacer nada acá.

Pero esta era su tierra. Y mira qué injusto. Ella sólo estaba de paso. Y pasó aquello que nos puso el alma en un vilo. Cerca al mar, el aparente terror de los maretazos, y terminamos más concentrados en el centro donde todo fue peor. Perdimos casas y lo más importante, uno que otro pariente o familiar. En eso que fue tan devastador y aquellos once días de dificil prueba, no quedó luego esperanza.

Y volviendo a ella, tan cambiada y tan a gusto por sus redes. No imaginamos que la veríamos por acá. Sólo pensando que ese post del avión era algo pasado. Porque así todo el mundo anda ahora. Y pero no dejó nada. Sus sobrinos fueron rescatados antes porque se dieron cuenta que ella no resistió. Que aquellos bloques pesados hicieron de su cuerpo una muestra de infortunio y paso de la fatalidad.

Así decidimos, reconocerla y avisar a su familia, que sí sobrevivio y que tendrán que afrontar que no tendrán más de ella ni de lo que ella poseía. Pues su historia culminó por acá, no sabiendo dónde se desarrollo o cómo fue madurando y creciendo. Porque acá ella era muy menudita y educada y finita. Pero fue cambiando y con ella todo a su alrededor, sus viajes, sus nuevas posesiones. Esto no es un sueño para nadie; esto ya terminó por arrancarnos las ilusiones de por vida. Y dejarnos un sendero eterno para las flores.

XVIII - Integraciones, un Concierto

Natassja estaba enfrascadísima en su diskman, parecía una extensión de su cuerpo. Y precisamente esa extensión de su cuerpo también emitió un sonido o un conjunto de estos, para mí familiares. Reconocí la voz de mi musa computacional o de la eterna mirada lejana y pelirroja que me apagó la respiración por un momento. 

- Espera un momento. ¿Escuchas también esa banda?.- Interrumpi de pronto.
- No me digas, que eres otro de esos fans.- Intentó bromear la asistente de todo.
- No, pero hay alguien que me atrae de ahí y mucho...
- Pues vamos a verlas. Déjame adivinar quien.- Me terminó animando.

Pero ocurre que esta vez, el pretexto ante nuestro CEO, porque hablando de rangos yo sería el CTO; sería un evento de integración en un reconocido bar con escenario donde coincidentemente se filmaría para una parte de la televisión. No sé que documental, pero estaría bien. Ya había pasado un año desde que iniciamos esta aventura.

A la noche siguiente y previo al día esperado, me sobrevino un problema complicadísimo de resolver y que por un momento ponía en duda mi asistencia a este evento o integración  como lo quieran llamar. Y era relacionado a un algoritmo que debería crearse para determinada placa. O bien, nadie sabía lo que implicaba el probarlo en un respectivo equipo. Y en eso nos enfrascamos. Por un momento.

jueves, 30 de julio de 2026

XVII - ¿Por qué Hago Esto?

Me levanto muy temprano. Pruebo el primer café de la media docena de similar cantidad con los pendientes de clientes: Una cotización. Una estimación. Una reunión. Natassja a lo lejos me observa, me compadece. Sabe de mis ojeras de pronto, de mi gusto exagerado por el café y de la programación que parece no terminar.

Hay sentencias que no deberían volver a escribirse o invocarse o desarrollarse en una misma área de trabajo. Y que así pueda reutilizarse o mantenerse mejor el sistema. La programación orientada a objetos, los sistemas distribuidos. Todo ello recae sobre mi memoria y la lógica que parece marearse como mi semblante y la pregunta a mi mente:

- ¿Por qué hago esto?
- ¿Todo bien Tobbias? . - Me alertó mi socio, luego de pensar en voz alta.
- Todo excelente, era la letra de una canción. - Atiné a decir.
- Llegó un correo de la cementera. Date un salto por allá. - Concluyó mi socio.

En el camino, nuevamente ella o ellas. Resonando libres, con atuendos cortos, felices y húmedas. Raudas y risueñas. Enérgicas y dóciles para cuando registran sus cambios de voz o de tono; en sus canciones. Yo en cambio, sumido al sueño, a la responsabilidad y a la sola idea de que esto es una preparación para algo mayor. Y eso algo mayo era lo que quería descifrar.

¿Cómo Describir su Ausencia?

Aquella tarde, luego de las denuncias y las explicaciones. Luego de los pedidos a cada quien; y pero que asentían mientras seguían con su vida: "Pobre señora, Pobre su hija, Se ha ido con un hombre seguro, No seas mala ¿cómo vas a decir eso?, Ya estará por Zepita". Son las voces de algunos mientras van conociendo o siendo testigos de la búsqueda de la madre; o bien de los contenidos que se divulgan por Internet.

Los medios han hecho un trabajo loable, divulgando sus fotos de distintos perfiles y concientizando de que una menor de edad como ella pudo ser raptada o simplemente desapareció. De la nada, nadie se va. Siempre deja un rastro o un aviso. Pero a veces, ni los padres son de confiar. Ahora ella no está. Ni en su cuarto, ni en el sillón de la sala viendo Tiktoks recostada. 

El tiempo así transcurre y todo el peso del rigor recae sobre la impaciencia y el quemazón de dolor de la madre. Se muestra arrepentida por no educarla o ayudarla con sus tareas. Se muestra reacia a aceptar la situación y vuelve a cada instante hacia la ventana. Sabe que en dos horas, sería preciso alcanzarle una chompa o abrigo; y que precisamente no salió o desaparició portando uno.

Unas primas dicen que la han escrito y ella afirmado que está bien. Que son unos exagerados. Dos días no son nada y faltan cinco. Porque es un viaje, con el padre de su amiga, con quien sintió mucha afinidad por cómo la miraba y por cómo le pedía que la acompañara. Pero y hay cosas que no se terminan de comprender. De por qué esa ausencia no es tal, sino una pequeña afrenta hacia el hogar o al reloj parental con figura de madre y que resulta un reflejo que a futuro, ellas no quieren tener.

Lince, 31 de julio de 2026.

XX - Decisiones y Otra Vez Solo

Estaba en mis intenciones el emprender por mí mismo. A partir del hecho de perder una oportunidad como tal. Seis meses después, vi un anunci...