sábado, 12 de septiembre de 2026

XXII - Impulso Empresarial

No estar solo presupone muchas cosas. Pero sobre todo, es un impulso. Dmitry llegó con una energía indescriptible al despacho de la empresa que por las madrugadas no era otra cosa que o mi almacén o mi habitación parcialmente almacén o viceversa. Y claro las rutinas que venía a realizar eran tal cual más llevaderas o compartidas en cierto modo con mi nuevo compañero de aventuras.

Resulta que al concluir su bachillerato, con especialidad de electrónica, Dmitry participaba en pruebas de resistencia y fondismo. Así que su primer aporte en orden de aparición en cuanto jornada laboral; fue precisamente retarme a acelerar el trote y no quedarme muy atrás en el reconocimiento de las avenidas y calles y lugares de mi nueva ciudad.

Lo segundo, que la diferencia de edad de apenas cinco años, era curiosamente manejable en cuanto confianza y comunicación. Y claro, no todo se limitaba a los correos; sino en conversar qué se podría mejorar en cuanto el trabajo y qué cosas crear. Entre otras cosas criticaba la forma de cómo no dedicaba tiempo en reconocer cada componente de una placa madre o el proceso que activaba la comunicación.

- No creas que me resultó fácil - Indicaba mientras encendía un cigarrillo; otra de sus peculiaridades.
- Haré el intento. Como ves alguien tiene que insistir con los clientes - Me refería al aspecto comercial.
- Eso es lo tuyo. Sabes de ese proceso. Y yo de lo mío - Concluyó el cigarrillo y su argumentación mientras tomaba una de las placas madres destinada a un nuevo artefacto.


Éranse una Vez mis Ojos

Me indican que se encuentra en ese lugar. Y no me refiero a Gloria Grande, sino bajo ese camión detenido que mantenía sus luces intermitentes mientras la noche ponía a prueba la paciencia de otras decenas de vehículos que venían detrás. Hay algo recubierto en una bolsa y en mi palpitar siniestro, emerge una forma de corazón que proyecta a mil por hora el nombre de mi hija. Pero increíblemente no me detengo y me acerco a los dos efectivos policiales que en señal de reverencia dejan una de sus manos libres; preparándome para lo peor. 

Centenas de años atrás, esta misma sensación se producía en los ojos de mi tatara tía abuela, presenciando con horror como arrancaban de a pocos la vida de su esposo como de sus hijos; y pero por una bandera que los terminó por dejar solos. Por un ideal que tenía un opositor con toda la fuerza de represión que le dotaba la historia y la corona. Pero eran esos ojos los que brillaron por un futuro y los que lo llevaron a la inmortalidad.

Pero ahora, en cuanto los míos. Que venían agotándose desde aquel número identificado como Comisaría Santa Clara; y que ya me anticipaba lo peor. Con un Lo lamento Señor, pero tiene que acercarse como familiar es parte del procedimiento. Dejé todo. Salí raudo, invocando a Dios al que tanto fallé y que dejé de lado desde niño. Sólo pedí que se tratase de un error. Que hay gente a diario que se accidenta y puede ser confuso. Que los pantalones de las chicas de hoy en día no tienen bolsillos; que al usar la casaca se pudo caer un documento y ni cuenta llegó por donde un accidente.

Cuando le llegó el turno de expirar a Micaela, mi tatara tía abuela; dicen que experimento la calma. Aunque más tarde una turba hizo despojos de su cuerpo. Conmigo sucedió al revés. Mi cuerpo optó por descubrir aquello que ocultaba esa bolsa; y sólo quería buscar sus ojos. Mi alma en mil pedazos intentó salir como sea por mis ojos y sólo pedí quedarme ahí por siempre. Para no separarme de esos ojos; mis ojos.


XXI - Contactos y Eventos

Cada mañana seguía una rutina peculiar. En mi nueva ciudad. Y sólo. Aún no llegaban mis pasantes. No tenía Carta de Presentación alguna en las universidades locales. La mía, sólo para recordar, quedaba a dos mil kilómetros. Esto era volver a empezar. Y claro, volviendo a lo de la rutina. Aquí enumero las actividades que constituyeron esos, primeros de muchos días.

Abrir el ordenador portátil y revisar uno que otro correo de algún primer contacto o negocio que se concretó publicitariamente. Aún me encontraba alejado del objetivo principal que era la capital. Pero iba de evento en evento buscando hacer eso contactos que tanto andaban buscando instrumentación o software para sus gigantes artefactos que prometían una segunda llegada del hombre a la luna.

Pero las respuestas no eran tan rápidas. Así que el siguiente paso era no atormentarse y continuar con un jugo rápido para luego trotar o correr por una hora. Conocía las calles, los puentes, los parques, los accesos a las autopistas; pero sobreviniendo el pensamiento que habría que regresar y hacer unas llamadas telefónicas hacia anexos o extensiones de teléfonos. Hacia asistentes o ejecutivas. Secretarias de gerencia enumeradas alfabéticamente.

Entre tanto, el tiempo siguiente, iba desarrollando productos, probando instrumentación, desarmándo artefactos y buscando componentes programables. Cierta vez, mientras reciclaba basura electrónica. Uno de los acopiadores, a mi parecer el menor de todos los que pude reconocer hasta el momento, me dijo que de preferencia no echara los provistos de una cubierta negra, Porque dentro de ella hay lógica de programación que podría reconocerse si hubiera un conector a fin. A la semana siguiente, contraté a este acopiador. Es cierto, no tenía contrato, ni sueldo de momento, pero tenía acciones. Conocía personas del mundo electrónico. Y lo que es mejor. Ya no estaba sólo.


sábado, 22 de agosto de 2026

XX - Decisiones y Otra Vez Solo

Estaba en mis intenciones el emprender por mí mismo. A partir del hecho de perder una oportunidad como tal. Seis meses después, vi un anuncio de renta de oficinas y lo consideré una señal. Así que llamé a mi socio y le comuniqué mi decisión de separarme de la empresa por motivos personales. Y claro, el tema de ser considerado un competidor para con la empresa que me abrió las puertas; no venía muy al caso porque vería tanto hardware como software.

- Este negocio es muy difícil de iniciar.- Me exhortaba Igor mientras sostenía un cigarrillo.
- Precisamente, tengo planes de iniciar uno pero de manera diferente.- Defendí mi posición luego de toser por el humo.
-¿Te llevarás a Natassja a tu proyecto?- Fue la última pregunta de mi socio
- Nunca pasó por mi mente. Tiene mucho por aprender aquí; y quien sabe sea algún dia sea la nueva CEO.- Concluí.

En el proceso de la aceptación de mi renuncia, volví a entablar contactos con varios de los clientes con que no se concretaron contratos por insuficiencias técnicas, e identificar si había oportunidades. Siempre las ha habido, pero el tema de que te vean como un competidor más; implicaba posponer algunas iniciativas. Pero eso no dudaría mucho. Ya la decisión estaba tomada.

Sólo que esta vez me encontraría solo. Y estaba claro, tendría que ir recobrando la confianza de mis anteriores clientes, hacerme un nombre y producir. Producir todo lo necesario para que el proyecto no sólo se desarrolle, sino que también pueda multiplicarse. En ese sentido me limité a colocar avisos de pasantes y finalmente preguntar aquello de la renta de la oficina. Paradójicamente suena la radio, y en la introducción de la canción vuelvo a escuchar su voz. "Creo que no estaré sólo en esto"

Mundo Prepago

Un desperfecto mecánico, nos pasa a cualquiera. A cualquiera que tenga un auto por lo general. Pero el no saber corresponder a tal situación y específicamente para el caso de Raquel, que manejaba el auto de su novio, un bmw convertible; resultaba tenaz como ella solía expresarse. El punto es que ante la emergencia, su triste realidad de que el equipo que poseía en territorio nacional prestado; no tenía saldo de llamada. Empero cinco minutos antes, sus decenas de miles de seguidores se iban enterando que en su poder tenían dicho monstruo circulando.

Mauro, acaba de recibir una recarga. Había pulsado por error un video de facebook que le consumió sus datos y que el podría necesitar ante una emergencia; como el saber llegar de un punto a otro o ubicar calles para cuando haga auxilio mecánico. Su hija menor de treinta años, nunca está pendiente de él, que es lo mismo decir que sólo lo texteaba por el aplicativo y le daba eventualmente una que otra recarga virtual.  

En los ojos de Brenda, hay signos y símbolos de que ella es un encanto. Y claro, viene también conservando su tercio de beca en el instituto que le permitirá convertirse en la publicista que tanto anhela, pero el tener que unirse por videollamada al aplicativo; le originó eso de perder sus datos y que es lo mismo de andar sin brújula social. Pero eso no lo sabían sus amigos.

Por eso cuando Brenda que seguía en redes a su admirada Raquel, se enteró de la opulenta vida y de los autos de lujo. Anheló primeramente tener un equipo con mejor resolución para las fotos. Empero Raquel, la carismática ex miss de algun distrito y que se hizo afamada por sus reels; sólo tenía en mente ubicar a un llantero que le solucionara su vida; como Mauro. Cuando lo encontró, le solicitó a este que reprodujera un video de un canal muy difundido sobre la forma de extraer el precinto de seguridad del aro del bendito bmw. Y Mauro se preguntaría ¿Pero por qué no lo reproduce ella, si tiene más dinero?

jueves, 13 de agosto de 2026

XIX - La Situación y el Premio

Si no resolvía el dilema, no se me estaba permitido asistir al concierto. Claro, eso nadie lo sabía. Sólo yo. Así que la situación me obligó enfrascarme en una tarea de bits and bytes que implicaban probar tarjetas que accionarían un conjunto de alarmas de seguridad. Y que para esa época era todo un boom. Así que mi intución y proyección fue por ahí.

El pedido fue hecho por una empresa proveniente de Ukrania. Llamaron por la tarde del sábado. Nadie trabajaba con excepción de mi, así que levanté ese aparato analógico al que tenía costumbre Natassja de asistir; y desde luego que accedí a seguir el diálogo y las anotaciones. Entonces le di el número móvil de mi socio. Esperando que se concretara el trabajo imagine el hecho de interactuar con máquinas.

Ello era lo esperado después de todo. Entenderme o hacerme entender con esos bichos gigantes que circulaban silicio y cableados. Eso era todo. Llegar a eso. Me hacía feliz el sólo pensar. Que llegaría al lunes y que tendría ese reto en  mi mente y en mí otra vez. Así que tenía que esperar. Pero en todo ese trance, también estaba la expectativa de que nuestro CEO tuviera la visión que ameritaba estas situaciones. Pero no fue así.

La mañana previa a la oferta de Natassja, del concierto y eso, comenzó a alardear de que mandó a rodar a unos foráneos que querían robots. Yo sabía que se trataba de la oportunidad de negocio. Que ya no sería. Sólo indiqué que la decisión parecía precipitada, Y claro, porque yo soy precipitado, Bueno, me hubiera gustado contribuir, Si tienes el tiempo lo puedes evaluar; hazlo. Y claro, sospecho que ese argumento de la integración fue una especie de paños fríos. Pero yo, yo tenía que ir resolviendo ese eventual requerimiento. El resto estaría en el celular de mi socio. Registro de llamadas entrantes para ser más. específicos.

Flores para Drusila

Nadie imagino que regresaría. Allá en Perú las cosas le iban súper de bien. Había emprendido muchos negocios, repartía pasteles. Hacía indrives. Y sabe Dios qué más, qué nos importa; pero estaba bien. Es decir, imaginarla atrapada entre escombros y abrazando a sus sobrinos. No se nos pasó por la mente. Ella no tenía que hacer nada acá.

Pero esta era su tierra. Y mira qué injusto. Ella sólo estaba de paso. Y pasó aquello que nos puso el alma en un vilo. Cerca al mar, el aparente terror de los maretazos, y terminamos más concentrados en el centro donde todo fue peor. Perdimos casas y lo más importante, uno que otro pariente o familiar. En eso que fue tan devastador y aquellos once días de dificil prueba, no quedó luego esperanza.

Y volviendo a ella, tan cambiada y tan a gusto por sus redes. No imaginamos que la veríamos por acá. Sólo pensando que ese post del avión era algo pasado. Porque así todo el mundo anda ahora. Y pero no dejó nada. Sus sobrinos fueron rescatados antes porque se dieron cuenta que ella no resistió. Que aquellos bloques pesados hicieron de su cuerpo una muestra de infortunio y paso de la fatalidad.

Así decidimos, reconocerla y avisar a su familia, que sí sobrevivio y que tendrán que afrontar que no tendrán más de ella ni de lo que ella poseía. Pues su historia culminó por acá, no sabiendo dónde se desarrollo o cómo fue madurando y creciendo. Porque acá ella era muy menudita y educada y finita. Pero fue cambiando y con ella todo a su alrededor, sus viajes, sus nuevas posesiones. Esto no es un sueño para nadie; esto ya terminó por arrancarnos las ilusiones de por vida. Y dejarnos un sendero eterno para las flores.

XXII - Impulso Empresarial

No estar solo presupone muchas cosas. Pero sobre todo, es un impulso. Dmitry llegó con una energía indescriptible al despacho de la empresa ...