jueves, 28 de mayo de 2026

XI - Dos Mil Kilómetros No Es Mucho

Me enteró que tocará, bueno su banda o el dúo en este caso; muy cerca de acá. Es decir a miles de kilómetros. Tengo los medios. Estoy de vacaciones de la universidad. Pero de pronto algo me inquieta. Mis múltiples nuevos compromisos por mi ciudad. Buscaría una forma, de al menos trabajar en aquella otra ciudad y no perderme de verla por primera vez frente a frente. Así alcance a la tribuna. 

Supe que uno de mis clientes, tenía un proveedor en dicha ciudad. Dedicado a programas de ingeniería de sonido. Genial entonces, nos prepararíamos. Empezando primero con justificar mi presencia allá.

- Me interesaría ver cómo se comporta la comunicación fuera de la ciudad. - Justifiqué al susodicho cliente, mientras mantenía mi mirada sobre su fastuosa computadora portátil.
- ¿Te gusta? - Reparó de pronto en mi.
- Es muy linda, pelirroja... - Me distraje aludiendo al verdadero motivo.
- ¡Qué creativo! ¿Así son todos los programadores? - Accedió a mi distracción mi cliente.

Sólo atiné a reírme. La simpática distracción tuvo un efecto positivo. Significando que ya podría comprar los tickets del tren. Dos mil kilómetros no es mucho.
Entro a la escuela. No veo a mis compañeros. Pregunto al portero. A la puna los llevaron, unos malditos. Me imaginaba que fueron esos mismos que se llevaron a mi tío cuando este era adolescente; que así fue como le rompieron el corazón a mi abuela. No te preocupes, madre. Seguro está con el ejército mientras dure esta guerra. No le parecía interesar ni mucho menos calmar esta respuesta. Una madre nunca se cansa, ni conforma. 

Entre los que se fueron, supe también que Joaquín, aquel que pusieron por nombre así por sugerencia del padrecito; tomó la previsión de salir a pastar. Hacía mucho frío, tomó consigo su fiambre y pero no sabemos si vendrá. Parecía que sabía de esa acometida al pueblo y a la escuela. Había jugado con el bolitas unas semanas atrás. Se veía tranquilo, feliz. Despreocupado por su familia, por su querida hermana. Como si los malditos no tuvieran en mente a estas personas. La revolución no es para las mujeres. Y terminó siendo mentira, porque cuando acabaron con muchos hombres o estos fueron llevados por el ejército, comenzaron a llevarse a las mujeres.

Salgo de la escuela, y el cielo opacado por un verdor fantasmal se presenta de pronto. Distingo que es un sudor que corre por mi frente y que el día recién está empezando. Mi cabeza no emprende otro pensamiento que sino en aquellas familias. De por qué yo si vuelvo, que yo estuve también pastoreando y demoré por ayudar a una mula a quien se le atascó una pata por los huarangos. Señora, madrecita: Yo no tengo la culpa. Yo me salvé más bien. 

Entonces no decido volver al pueblo. Por qué y para qué. Para ser un vivo recuerdo de todas esas mujeres. Para ser un fantasma. Un ¿Qué haces acá y no agüaitas mejor? Regrésate y busca a nuestros hijos. No puedo contener el sudor. Mis manos tiemblan. Eso que veo al fondo es un camión acercándose. Un camión con otra historia detrás. Un camión imposible de poseer por los malditos. O a lo mejor: Un espejismo de que debo unirme a ellos. Hasta no encontrarlos.

Tío espérame. Tío allá voy.

Lince, 28 de mayo del 2025

X - Tan Lejos y Tan Cerca

Iba completando las materias. Iba sobresaliendo en cada semestre. Por momentos la tenía en mi mente. Imaginando sus ensayos, sus grabaciones, sus conciertos. Su compañera de trabajo que se le acercaba mucho en cada perfomance. Y pero yo no estaba ahí. No era testigo de su energía y de su juventud que emanaba fuego. En fin tenía un espacio compartido con las materias y los encargos.

- ¿Cómo es esto que la optimización de mi plataforma de entregas? - Consultó uno de mis primeros clientes. - 
- Básicamente es integrar su servicio con mi base de consultas que ya se encuentra mejorado.- Argüía en un esfuerzo habitual por concretar un período de prueba.
- Veamos entonces. ¿De cuánto estamos hablando para este proyecto? - Era el tipo de respuesta que esperaba.

Escenas de ese tipo transcurrían mientras mis pensamientos se iban también a mi artista que emergía como una estrella fugaz y que comenzaba a recorrer el mundo. Como si mi país con sus cientos tantos de millones de habitantes no era mercado suficiente.  Y claro, yo sólo me estaba contentando con mi ciudad. De pronto: ¿Qué hubiera pasado si tenía proyectos fuera de ella?

martes, 5 de mayo de 2026

De Pronto Serás

Amanecer y esperar. Esperar a la ternura, a la vida y a esa riqueza natural con que iniciamos un proyecto de vida junto a otra persona. Y es un ser, una luz que nos iluminará. Una sonrisa más. Una versión más de aquello que nos motiva a mover e inquietar el mundo. 

Y es en esta cavilación precisamente, donde sobrevienen también recuerdos y pasos de los padres sobre el tiempo y que parecieran transcurrir. Pero siempre enterándonos. 

Habrá una mañana diferente. Habrán días y noches diferentes. Amor y protección. Porque de pronto serás y también seremos. Uno más. Felices y unidos.

IX - El Tiempo a Su Favor

Pasaba el tiempo y tanto mi sabiduría de laboratorios y su fama; iban de la mano. Aunque muy en el fondo quería tomar de la suya e ir por las calles frías de la capital. Juntos e inseparables. Pero la realidad era distinta. Más aún cuando se trataba del tiempo de los exámenes finales.

Llegado el mes de diciembre, hubo la oportunidad de ver a aquella su agrupación en concierto. Y claro, se iba a dar después de los exámenes. Así que separé mi entrada publicitada por la radio y lo guardé en uno de mis cuadernos que tenía en el escritorio. 

- Me tendrás que ayudar. No he estudiado nada de matemática discreta.- Me interceptaba un compañero.
- Si gustas repasamos un poco. Ya domino árboles y grafos. - Atiné a corresponder al pedido.
- Mira, hace rato te noto ansioso. ¿Es por el concierto?.- Preguntó en otro momento
- Sí, es cierto. Por fin veré a esa pelirrojita que me quita el sueño.

Supe después que mientras se daba esta conversación, mi bien apreciada pasaba por una crisis de identidad que la contraponía entre el espectáculo, el marketing y el alejamiento de la persona a quien en verdad quería posar sus labios y tomar de sus manos; con las suyas. Es decir, ella también contaba otros tantos días. 

martes, 24 de marzo de 2026

VIII - Clases Suspendidas

Aún no se hablaba de virtualidad. La única empresa llamada WEBEX o CISCO estaba ajena al sentir remoto con fines didácticos; mas lo concreto era: la temporada de nieve abundante. Así que tanto en facultad como en la misteriosa y pequeña oficina del economista, se suspendieron las clases. 

- No te preocupes, ya retomamos. Aunque tienes tarea también. - Se despedía así mi alumno.
- Claro, la del video.- Atiné a responder.
- Pero son dos, recuerda...

Las mencionadas del video, eran muy jovencísimas. Contemporáneas a mí. Seguro en preparatoria, seguro jugando con la nieve o recogiendo el cúmulo de esta a indicaciones del director de arte. Pero mi certeza, efectivamente al tiempo de visitar a un gran compañero de colegio, fue toparme con ellas o el famoso videoclip.

Casualmente este video tenía referencias a la nieve y una persecución o escape en una temporada como esta en que se suspendían las clases por el mal tiempo. Pero en ese apreciar, distinguí a alguien en particular, con la cabellera roja y ensortijada. Muy linda para mi gusto y de voz angélica. Video interesante. Y pero ella; ya estaba en mi cabeza.

Levantarse

Noelia descansa sus manos debido al prolongado esfuerzo de sobrepasar la rugosidad de los pasillos de ese hospital que desconocía lo que era un encerado o bien una orden de trabajo precisamente para la zona destinada a las terapias. El joven médico risueño, siempre con la camisa interior celeste y para la ocasión rayada; más allá la enfermera con la tablilla que pareciera que impusiera su ley de silencio sobre el pabellón. No obstante nadie quiere estar ahí, mucho menos sus manos que conforman desde hace mucho, el sentido de su vida.

Fuera del nosocomio, unas señoras a quienes varios lustros atrás tuvieron un encuentro vocacional con su escatología; continúan levando plegarias y rezos a la puerta de acceso. Ni siquiera, una imagen maternal o bien divina se yergue ante ellas y sus intenciones. Hay un mecanismo que las mueve pronunciar sus oraciones, un mecanismo que se pregunta ahora si más allá de la vida hay otro sentir. O es sólo el hecho que queremos un único y duradero momento para concretar nuestra dicha; y sin apoyo.

XI - Dos Mil Kilómetros No Es Mucho

Me enteró que tocará, bueno su banda o el dúo en este caso; muy cerca de acá. Es decir a miles de kilómetros. Tengo los medios. Estoy de vac...