lunes, 19 de enero de 2026

Mi obsesión
lleva tu nombre 

    como una espada
    y eres brevedad que amo y quiero hacer eterno

Con besos porque eres mi carne

y cantos de noche porque soy tu padre.

domingo, 18 de enero de 2026

Es la clarividencia acaso tu paso sobre una existencia. La forma como entronizas que yo soy una ceniza andante en medio de mis sonrisas. En medio de mis fragancias que se tornan almizcle ante una noche sin desvelos.

Es la magnificencia  acaso, tu carta de presentación. La historia de cómo me motivas a cuidar la burocracia con la que confías mi suerte a los mortales. Y que resulta finalmente, con mi otro yo plagado de recuerdos, sin final feliz.

Surreal a Mí

Resuenas

    siempre eterna
    siempre distante.

Pero me inquietas

Como plenilunio

    como suave diluvio
    eterno y que me inyecta.

Con tu vida.

sábado, 10 de enero de 2026

Solo Como el Jazz

Nadie pregunta por mí, de hecho la atención está por otro lado. Y claro, me siento en medio de instrumentos que rompen el silencio de un bar. Pero esa canción, que venía de la radio con nombre espacial, resonaba y parecía que era imponente por ese dúo. Imaginaba que el bus aumentaba de velocidad, provocando que mi cabellera se impulse libremente, al menos por ese momento en que no tenía que liberar absolutamente nada.

Porque tan solo, como una pieza de jazz me dirigía a una muestra gratis de verano cortesía del bus de la universidad. Nadie preguntaría qué hago ni qué estudio, ni de dónde vengo. Por si acaso, Estudio ciencias de la Computación, por si alguien quería empezar conversación conmigo. Ese alguien que no llegó y que supe direccionar a la música de la radio. Un dúo. Sí, y una pelirroja.

Vendrían ocasiones similares, tránsitos y vistas similares. De la universidad a la playa, y claro la misma radio y la canción del momento, hasta que haga su aparición alguien interesado por mí, para yo responder con un Hola, estudio ciencia de la Computación.

Festivo y Café

Crecemos y es el efecto del café que nos mantiene vivos ahora. Nos despierta, nos alerta y nos activa. Es como empezó precisamente el día de Sofía. Junto a su mochila con un minúsculo computador y una agenda diario, se detiene ante el mostrador y extrae una tarjeta de awards para indicar al dependiente que viene a canjear su café, cortesía una acumulación de estrellas.

Años, muchos atrás, sus padres se conocieron en una cafetería. A miles de kilómetros de ahí, el abuelo de Sofía llamó a su madre aquella vez y ante una primera respuesta de incomodidad de su hija, continuó la llamada frente a la sonrisa de tranquilidad de su futuro yerno. Que hay tanto que contar a veces entre padre e hija; que no importa el momento. El café continuó y ambos se miraban uno al otro sonrientes e interesantes como sus tarjetas de débito. Así comenzó todo. 

Mas Sofía no espera a nadie, ni se verá con nadie. Y ese encontrarse, es lo que la mantiene viva y activa, como la joven apasionante y becaria que es.


Lince, 10 de Enero del 2026

Camino a la Arena

¿Cómo empezó todo? Yo no sabía quien era, hasta que la escuché. Cantaba a dúo y tampoco sabía que era pelirroja. Había un estribillo que aludía a un poder femenino emergente por aquellos años. Comienzo del 2000. Y claro, yo comenzaba a estudiar y atender lecciones que más tarde me ayudaría a convertirme en un hábil creador o un próspero empleado.

Me llamo Tobías Dvorkin y comienzo esta historia de mi tercera etapa de la vida, o universitaria como la quieran llamar, camino a la arena, donde se disputarías los entrenamientos de fútbol playa. Claro, sólo acompañaba porque me agradaba ver a las compañeras de otras facultades incursionando en el fútbol playa. Hasta que sonó esa canción, camino a la arena. Digamos, que conocí su voz.

jueves, 14 de agosto de 2025

No Soporto al Potter de tu Novio

Tú me decías que mientras sonría, todo alrededor estaría bien. No imaginaríamos nunca que esa cabrona pipa se vendría abajo. Pero eso es otra historia. 

Es el cuarto turno de plaquetas y alrededor el olor de pomadas ya se contuvo finalmente, dando paso a una estela de esperanza o triunfo de la ciencia como lo quieran llamar.

Empero tú eres mi cuate, desde aquel momento en que me alcanzaste un pañuelo, que nunca fue tuyo, seguido de ese: Yo tampoco soporto al Potter de tu novio. Y mi llanto quedito se convirtió de pronto en una sonrisa y te pregunté tu nombre, Manuel que chido,  y gracias por el pañuelo. Y desde ahí pues güera y cuate para toda la vida.

Recuerdo que de tantas veces, que la chingona vida me ponía en aprietos a mi o a mi Potter, llegabas tú como un ángel. Y yo te decía: Y para cuando la novia, mira que ya muchas me preguntan, A poco, Pues sí. Tan inocente, y qué te puedo decir pues que la vida nos puso juntos. Y que si no fuera por mi novio, pues quién sabe.

Que ya le dijiste, esa era tu frase de siempre. Y claro, yo ándele y ándele con las perdonadas al novio. Pues sabes, a veces tenía miedo. Y yo sé que el miedo a veces es bueno cómo tu dices, Pero y para qué tienes tremenda boca, acaso ¿no para sonreír? Todo va a estar bien. Claro, eso. Hasta que él se fue al Instituto a diez horas de aquí, imagínate. ¿Qué suerte, verdad? El seguiría estudiando. 

Y posteándose todo el rato el chingón ese, y yo te daba la razón en esa frase. ¿Por qué a veces los esfuerzos de los padres no son suficientes? te decía, A pues, a mí me ahorró la vida el conocer a uno de ellos qué más,  Y te daba la razón en eso, pero más porque luchabas y siempre fuiste el primer en aprender las cosas de grandes. Cuando construiste tu habitación, cuando aprendiste a manejar o cortar el cabello, Yo elijo un oficio y me quedo pues de chofer. Y yo, Pues ándale, cortarme el cabello por ti ni de loca.

Tú también me decías, que mientras hay vida hay esperanza. Y seguro eso pasó por tu mente, cuando decidiste regresar a tu camión, que la gente no entendía y no por mensos; sino por esas llamas que hasta que a uno no los toquen, pues ni se mueve uno.

Acá los doctores aún no se lo creen, y yo menos. Ya descansas, y sólo sé que valió la pena todo esto: porque fuimos la güera y el cuate por toda la vida.

Mi obsesión lleva tu nombre      como una espada     y eres brevedad que amo y quiero hacer eterno Con besos porque eres mi carne y cantos d...