jueves, 30 de julio de 2026

XVII - ¿Por qué Hago Esto?

Me levanto muy temprano. Pruebo el primer café de la media docena de similar cantidad con los pendientes de clientes: Una cotización. Una estimación. Una reunión. Natassja a lo lejos me observa, me compadece. Sabe de mis ojeras de pronto, de mi gusto exagerado por el café y de la programación que parece no terminar.

Hay sentencias que no deberían volver a escribirse o invocarse o desarrollarse en una misma área de trabajo. Y que así pueda reutilizarse o mantenerse mejor el sistema. La programación orientada a objetos, los sistemas distribuidos. Todo ello recae sobre mi memoria y la lógica que parece marearse como mi semblante y la pregunta a mi mente:

- ¿Por qué hago esto?
- ¿Todo bien Tobbias? . - Me alertó mi socio, luego de pensar en voz alta.
- Todo excelente, era la letra de una canción. - Atiné a decir.
- Llegó un correo de la cementera. Date un salto por allá. - Concluyó mi socio.

En el camino, nuevamente ella o ellas. Resonando libres, con atuendos cortos, felices y húmedas. Raudas y risueñas. Enérgicas y dóciles para cuando registran sus cambios de voz o de tono; en sus canciones. Yo en cambio, sumido al sueño, a la responsabilidad y a la sola idea de que esto es una preparación para algo mayor. Y eso algo mayo era lo que quería descifrar.

¿Cómo Describir su Ausencia?

Aquella tarde, luego de las denuncias y las explicaciones. Luego de los pedidos a cada quien; y pero que asentían mientras seguían con su vida: "Pobre señora, Pobre su hija, Se ha ido con un hombre seguro, No seas mala ¿cómo vas a decir eso?, Ya estará por Zepita". Son las voces de algunos mientras van conociendo o siendo testigos de la búsqueda de la madre; o bien de los contenidos que se divulgan por Internet.

Los medios han hecho un trabajo loable, divulgando sus fotos de distintos perfiles y concientizando de que una menor de edad como ella pudo ser raptada o simplemente desapareció. De la nada, nadie se va. Siempre deja un rastro o un aviso. Pero a veces, ni los padres son de confiar. Ahora ella no está. Ni en su cuarto, ni en el sillón de la sala viendo Tiktoks recostada. 

El tiempo así transcurre y todo el peso del rigor recae sobre la impaciencia y el quemazón de dolor de la madre. Se muestra arrepentida por no educarla o ayudarla con sus tareas. Se muestra reacia a aceptar la situación y vuelve a cada instante hacia la ventana. Sabe que en dos horas, sería preciso alcanzarle una chompa o abrigo; y que precisamente no salió o desaparició portando uno.

Unas primas dicen que la han escrito y ella afirmado que está bien. Que son unos exagerados. Dos días no son nada y faltan cinco. Porque es un viaje, con el padre de su amiga, con quien sintió mucha afinidad por cómo la miraba y por cómo le pedía que la acompañara. Pero y hay cosas que no se terminan de comprender. De por qué esa ausencia no es tal, sino una pequeña afrenta hacia el hogar o al reloj parental con figura de madre y que resulta un reflejo que a futuro, ellas no quieren tener.

Lince, 31 de julio de 2026.

sábado, 25 de julio de 2026

XVI - Soporte a las Decisiones

Creía que tener y dirigir una empresa significaba lo mismo. Pero Igor, sólo asimiló y se limitó a lo primero. El personal, los equipos, la forma de trabajar. Era un quehacer. Y todo ello, no conformó el apoyo para mi decisión por aquella época. Pero sí, había el entusiasmo y también la curiosidad de conocer a aquella mujer de gafas.

Y que resultó ser su hija. Olvidé que el me llevaba catorce años. Fue lo primero que me percaté para cuando los encontré a los dos y él no se qué explicándole en una pizarra.

- Natassja, te presento a mi socio Tobías. - Se detuvo brevemente para seguir con esa formalidad. 
- Un gusto, es usted muy simpático. - Saludó la heredera del futuro imperio de Igor.
- Gracias. ¿En qué nos apoyarás? .- Me animé a iniciar un diálogo más profesional.
- En envenenarles la existencia, desde luego. - Respondió y nos echamos a reir.

En aquella tarde, hilvanamos algunas ideas sobre los posibles proyectos y clientes. Claro que comenzaron a preguntar por los que tuve en mi anterior trabajo y los contactos que hice. Muy lejanos. La idea era crecer localmente. Yo tenía una base de datos de ellos. Y querían verla. De eso trató la primera semana. Explicar y hacer un poco de historia sobre mis inicios como desarrollador independiente.

La Soledad de Cálcida

Cálcida llevaba catorce plenilunios, cuando Aquel Macho que no dejaba de mirarla, para cuando se proponía a beber de las aguas del Tigris; se acercó a ella desafiante y levantando los brazos. Ella sólo se limitó a imaginar aquella muestra de vigor dándole protección y alimento; así que se unió a él a los pocos minutos poniendo su mirada a las malformaciones rocosas del oeste.

Pero Aquel Macho, era un perfecto desconocido más; errante pero vigoroso. Amoroso a su manera; y libre. Así que en esa separación de su cacerío por seguirlo, perdiendo a los suyos; también lo perdió a él. Las bestias de ojos azulejos con pelaje abundante y que estaban muy proveídas de carne, migraban por la temporada hacia el oeste.

¿Cálcida, cómo ha pasado el tiempo? No te has podido unir con nadie más por tu estado. Y estás sola. En un impensable sumerio, escucha decir en sus adentros. Y efectivamente, era el avance del frío y ella que no andaba bien alimentada; por la sola carroña que dejaban las fogatas o las frutas ágridas que crecían silvestres. En su vientre abrigaba la esperanza para Un Macho o un como Ella. Pero ya no podía más ante el hambre y la debilidad. Era necesario que se uniera a una comuna, la más cercana y que fuera útil a la preparación del friaje. Aunque ello implicara que la naturaleza; la dejase completamente sola. 

XV - Invitación al Empresariado

No pasó mucho tiempo desde que me gradué y el que mi base de contactos y referidos, que por aquella época se limitaba a transcribir tarjetas de presentación a una hoja de cálculos; no pasaramos desapercibidos. 

Igor Glushkov por aquel entonces era un asesor de prácticas y había visto mi desenvolvimiento; así que en algunas ocasiones me invitó a participar de concursos de desarrollo de sotware y algoritmos. Me incentivó sobre todo en la creación de módulos de ciberseguridad en entornos de C y C++.

- Hay un gran mercado. ¡Atrévete! .- Era su frase convicente cada vez que coincidíamos en la cafetería.- - - ¿Me vas a contratar?. - Preguntaba por mi parte, incentivándole a que creara la empresa
-  Te avisaré.- Se limitaba a responder. - No creo que pase mucho tiempo.

La mañana del 14 de mayo del 2008, llegó esa llamada. Estaba él tomando un café. Lo sentía por cuanto hacía pausas entre sonido de sorbos cortos. Estaba acompañado por una mujer, por la forma grandilocuente como se expresaba; e incluso portaba lentes por la forma tán técnica y didáctica de explicarme sobre los próximos trabajos. Bueno, seguía después de eso mi decisión.

sábado, 27 de junio de 2026

XIV - Lo Más Cercano

¿Qué le hubiera dicho? ¿Cómo empezaría una conversación con ella? ¿Te gusta la computación?, Me encanta, es lo mejor que se ha creado acá, ¿Qué marcas de computador has tenido?. Eran las absurdas cuestiones que me hacía mientras dirigía mi computador con  módulos de programación de animaciones hacia el set de sonido principal que se localizaba al medio del campo.

Ahora la podía ver mejor. Ya podía distiguir el color escaso y rubio veneciano que provenía de ella. Mientras bebía de una botella descartable y pronunciaba unas palabras. En eso hizo una seña hacia nosotros y quise sumarme al mérito porque yo estaba también en aquel set principal de donde se configuraba el sonido y alguna que otra cámara.

- Creo que ya comenzarán a probar voz. ¿Tú como vas? - Me indicó el ingeniero de sonidos en jefe.
- Tengo que preparar unas animaciones. ¿Qué proyectarán?. - Me limité a responder sin dejar de mirarla.
- Concéntrate. Es por ese lado. ¿Vez aquél chico de lentes? Ahí.
- Gracias. Espero sigamos trabajando juntos.

No recuerdo el por qué afirme eso último. Sólo se que ya no tuve más contacto con el escenario y mucho menos con ella. Pero esa plenitud, me la reservé conmigo. Tenía la esperanza de que iba a coincidir con ella y su banda o bien la banda y ella; en cualquier momento. Porque continué realizando trabajos similares eventualmente; hasta que me gradué.

Una Escena con Paula

Es el mes del orgullo y Paula no se quiere quedar atrás. Así que ensaya atuendos y puestas de prendas mientras oye de labios de su madre las últimas noticias de los terremotos en Venezuela, Pobre gente, es lo que repite a cada momento.

Pero hay otra pobre gente que pareciera esperarla y que necesita de su arte improvisado. Porque saben que en Instagram, le siguen decenas de miles y podría generar visibilidad o cierta consciencia social por los invisibilizados que hoy vestirán prendas con inscripciones de Cabro o Cabrito en la espalda. 

Paula ya está lista. Pero su madre, la mira con desaprobación por el enterizo brillante y púrpura que la hace una miniatura de Osito Cariñosito o Pequeño Pony que esta miraba de niña, Pero mamá de eso se trata, de impresionar, atraer miradas, ¿Es que no van a marchar, cómo es que ha cambiado todo?

Y sí, como diría un amigo argentino ya en el local, Ya no nos atrevemos a tanto, después se quejan de que molestamos a los niños. Y bueno ya, tampoco hay mucho financiamiento para los pasacalles. Precisamente tenían a la persona correcta: Paula. Que trabajaba en fondos de capital y atracción de inversiones; y pero que había desarrollado más sus redes por el cuidado esmerado de su cuerpo y sus rutinas en el gimnasio. 

Paula regresó temprano a casa. El taxista, si quepara el término ahora que todo es tecnologizado; tenía su número. No estaba mal. Sabía que en Europa, muchos como él manejan Teslas. Paula es consecuente. El martes irá a su oficina, despertará deseos, será la misma elegante de siempre y volará triunfal hacia su escritorio y pensará: ¿Qué tengo que hacer para mejorar la vida de ellos?. Y claro ella seguirá viviendo con su madre y sirvienta.

Hasta que un tipo con un Tesla llegue a su vida.

Lince, 27 de junio del 2026

XVII - ¿Por qué Hago Esto?

Me levanto muy temprano. Pruebo el primer café de la media docena de similar cantidad con los pendientes de clientes: Una cotización. Una es...